domingo, 4 de noviembre de 2018

04.11.18 Una verdadera bendición del Señor que me permita, a estas alturas del “partido”, disfrutar a mis hijos y nietos en la navegación y pesca, afición-pasión-vicio que en estos años dorados se me ha arraigado de muy bonita manera; hoy me acompañaron Alfredo y Abelardo y para no quedar mal en estos primeros días del mejor mes (según mis estadísticas), los bichis, cabrillas areneras, cochis, pargos (todos sarteneros; no nos trajimos ni uno), corvinas y barracudas (nos las trajimos todas para regalarlas a nuestros vecinos en el ejido), estuvieron muy proclives para abalanzarse con ímpetu (para beneplácito de la tripulación), sobre los señuelos Storm y Bomber habilitados con anzuelos simples.

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