sábado, 3 de noviembre de 2018

03.11.18 Ahora y en compañía de mis nietos Alfonso y Abelardo; mi hijo Alfredo y Fanny su esposa, nos dimos a la tarea de realizar una buena pesca para soslayo de los integrantes que nos visitan desde Guadalajara; los peces (pargos sarteneros que localizamos en el mismo sitio donde han estado en días previos; barracudas en cantidades tales que cansaron a todos los integrantes de la tripulación; bichis que se prendían en todo tipo de señuelos y frecuentemente, de a 2 por evento y también varios cochis, algunos robados y otros prendidos del hocico), estuvieron realmente cooperativos y aunque los regresamos todos al agua sin mayores daños, la diversión adrenaloica (obviamente con la anuencia del Señor), se prolongó hasta bien entrada la mañana.

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