viernes, 9 de febrero de 2018

09.02.18 Con la intención fundamental de armar las masas y llantas del remolque de la embarcación Piñitas (por fin se terminaron los arreglos), hoy realicé una mini mini jornada (7:30 a 8:30h, en la Sea Hunt), frente al náutico y en compañía de un “viejo” compañero de trabajo y de aventuras varias (me regocija y agradezco al Señor tan grato acontecimiento); se trata de Marcos Piedra quién fue el colega con el que crucé por primera vez (1985), el Golfo de California en una panga con un motor de 115 hp y de 2 tiempos. Al regreso y sin los instrumentos de navegación que actualmente existen, nos perdimos y cuando ya solo nos quedaban 20 litros de gasolina, un poco de agua y escasas galletas, el barco mercante Kon toy nos rescató, poniendo la panga sobre su cubierta hasta que visualizamos el Farallón; este y otros eventos (como la relampagueante ida en un “bochito” al Valle de Allende, Chihuahua donde entonces vivían mis hijos Abe y Alf), fueron motivo de grata conversación y recuerdos a la par de que los señuelos Bomber puestos en el agua, eran atacados por las barracudas.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario