sábado, 13 de septiembre de 2025

13.09.25 Por fin mis afecciones prostáticas me dieron tregua y pude realizar una “mañanera del mar” (6 a 7h), en la embarcación Piñitas con tan buena suerte que en un corto lapso de tiempo, los cochis (se prendían de todas formas), los bichis (todos de buen tamaño) y algunos coconacos (uno de ellos enérgico y peleonero que realizó todas la triquiñuelas que utilizan durante el cordeleo como encuevarse por un rato), me proporcionaron el agradable cansancio que tanto busco en este tipo de jornadas. Cuando ya el tractorista me estaba sacando del agua, llegaron los 2 Abe`s al náutico y en la Piñahata se fueron al cerro; por segunda vez no pude acompañarlos ya que no quiero que mi dolencia senil les impida disfrutar de otra buena aventura, sin que llegue (esperemos que prevalezca la prudencia), a los extremos del domingo próximo pasado.



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