sábado, 29 de julio de 2017

29.07.17 Una excelente jornada “farallonera” en la cual hubo poca pesca pero en la que a Dios gracias, el mar estuvo muy tranquilo (tal como lo pronosticara el internet), una situación que junto al del Dr. Gallardo, apreciamos mucho dada nuestra vetusta “fragilidad” ósea; además, esta salida sirvió para evaluar de nueva cuenta, el desempeño de los Suzuki DF140A (se portaron de maravilla), después del cambio de aceite del motor y la transmisión. La desconcertante novedad que nos encontramos en el Farallón, fue la serie de trampas para langosta que han colocado los pescadores comerciales y que limitan el accionar del troleo en las proximidades del cerro, situación esta que aunada a las altas temperaturas de la superficie del agua (30°C), derivan en la escasa actividad del necton.


jueves, 27 de julio de 2017

27.07.17 Una mini jornada (6 a 9:15h), que se prolongó más de lo normal debido a que el Señor me regaló con unas excelentes condiciones climáticas (nublado, ráfagas de aire poco intensas, llovizna, temperatura ambiente del orden de los 26°C), marinas (flujo entrante a velocidad manejable), de marcada actividad del nécton (hubo toros, cochis, bichis, cabrillas areneras, pargos “obesos” del orden de los 44 cm y coconacos, de alrededor de los 38 cm) y por si todo esto fuera poco, presencié un espectáculo de esos que solo la naturaleza sabe “montar”: un pargo grande (solo se veía la enorme mancha roja), devorando con denuedo y sin importarle la presencia de la embarcación Piñitas (estuve absorto por más de un minuto), los camarones de un cardumen que hacían lo imposible para salvarse e inclusive, saltaban hacia las piedras donde pude recoger algunos de ellos para regresarlos al agua. Nunca antes me había tocado vivir un evento de este tipo y por supuesto, me da pauta para reafirmar lo afortunado que somos de tener este maravilloso cuerpo de agua, con su alto potencial de productividad primaria.

miércoles, 26 de julio de 2017

26.07.17 Como el “vicio” le está ganando a la “afición” que siento por la pesca, hoy que metí la Piñitas al agua me prometí que si esta vez no escuchaba el adrenalóico “arrebato” de las cañas al momento que los señuelos duros atrapan un buen pez, sería mi último día de la serie de mini jornadas que vengo realizando desde el domingo próximo pasado (ya son 4 excursiones ininterrumpidas), con excelentes resultados; hoy para mi regocijo, no fue la excepción y a pesar de los pescadores comerciales (se anclan desde las piedras, limitando el libre tránsito por la orilla del Pinto y San Carlos) y deportivos (principalmente practicando el casteo) y de un cambio de marea pletórica de basura, se prendieron cochis, bichis, una corvina, una cabrilla prieta de buen tamaño y 4 coconacos (me traje 2, uno de 43 cm que dio una excelente e interesante pelea, la cual me permitió poner en práctica la rutina que he implementado para este tipo de situaciones y otro de 38 cm), que dejaron para otra ocasión, el firme propósito de no asistir al llamado del mar y sus maravillosas criaturas.

martes, 25 de julio de 2017

25.07.17 Hoy “tuve” que ir a Topo para evaluar el funcionamiento del arreglo que hice en el soporte del motorcito (se minimizó un poco la vibración pero me sigo sintiendo incómodo; es un problema típico de los equipos que tienen un solo pistón), lo que me dio la oportunidad de realizar una mini jornada (6 a 8:30h), dentro de la bahía que se caracterizó por la gran cantidad (pululaban los bichis, cochis y toros) y variedad de peces (también hubo pargos sarteneros, obesos y coconacos de los cuales me traje 3; uno de 42 cm, otro de 40 y uno “chico” de 36 cm), que se interesaron por los señuelos duros que puse en el agua. Esta mañana implementé una nueva estrategia (aunque resultó adecuada por el momento, se que todo dependerá de las circunstancias específicas de cada ocasión), para lidiar con los coconacos que se encuevan ya que cuando siento, veo y oigo el adrenalóico arrebato que producen las cañitas en el PVC que utilizo como tintero y se estabiliza el sonido del carrete (quiero pensar que el animal está bien prendido), acelero el motor Suzuki para sacarlo de la orilla pedregosa, sin importarme que con esta maniobra, se libere del anzuelo ya que prefiero perderlo así y no por la ruptura del monofilamento que es lo que sucede cuando se encuentran en su zona de confort.

lunes, 24 de julio de 2017

24.07.17 Ayer noté una excesiva vibración en la embarcación de aluminio, misma que genera ruidos notorios, muy molestos por lo que este día programé cambiar la posición del apoyo de madera que soporta el motor Suzuki; como todos los lunes, supuse que la bahía iba a tener poco tráfico por lo que antes de realizar el trabajo, me di una vuelta en el Pinto y en San Carlos. Me equivoqué rotundamente porque ya había pescadores comerciales haciendo su luchita (pude constatar que les estaba yendo bien en la pesca de fondo, con carnada viva), por lo que me vi obligado a transitar por sitios poco “productivos”, razón por la que solo se me prendieron piezas pequeñas (todo fue regresado al agua sin daños mayores, gracias a los anzuelos simples que uso en los señuelos Storm y Bomber), aunque en esta ocasión se unieron a los omnipresentes bichis, cochis y cabrillas areneras, roncachos que es una especie poco aludida en las notas de esta bitácora.


domingo, 23 de julio de 2017

23.07.17 Hoy me desperté con ganas de ejercitarme y como la opción mañanera era meterme con la podadora al jardín (no me atrajo mucho; hay demasiados moscos y excesivo calor), decidí ir a Topo (a pesar de ser domingo), a sabiendas de que me iba a topar con mucho “tráfico” de embarcaciones deportivas; llegué temprano, puse la embarcación de aluminio en el agua y a las 5:45h ya se había prendido un buen pargo de 36 cm. Cuando aclaró, fueron los coconacos (especie que normalmente y al igual que los cochis con quienes comparte similar nicho ambiental, se aletargan en la obscuridad), los bichis, las cabrillas areneras y por supuesto los cochis, los que se interesaron en los señuelos duros y ya para finalizar la mini jornada (alrededor de las 8:15h, se prendió un magnífico pargo (midió 43 cm y estaba “obeso” por la grasa que le rodeaba el estómago donde traía una lisa y una jaiba). Obviamente, sacar animales (con excepción de 2 pargos, todos y sin daños mayores fueron regresados al agua), “batallar” con la intensa marea entrante y el viento que movía a su antojo a la Piñitas, se cumplió ampliamente con el objetivo propuesto y hoy terminé agradablemente cansado.

jueves, 20 de julio de 2017

20.07.17 La mini jornada de esta mañana (3h, de las 6 a las 9 y al final de este lapso de tiempo, apenas se aguantaba el calor), se caracterizó porque pareciera el Señor la diseñó para cansarme intensamente ya que aparte de las condiciones climáticas (la superficie del agua a 33°C; el ambiente a más de 35°C) y de marea (muy intensa, lo que dificultaba las maniobras en la lanchita de aluminio), hubo una pléyade de especies que no daban oportunidad de tomar un descanso; se prendieron bichis, cabrillas areneras, un botete, gran cantidad de toros (el más grande de 70 cm) y muchos cochis, la mayoría de ellos de gran tamaño (uno midió mas de 45 cm; creí que ya no existían de estas dimensiones dentro de la bahía), cuyo comportamiento (también se encuevan), remembraba a otras especies como el coconaco (se prendió uno pero estaba muy chico). La nota triste la generó un delfín muerto al que se le apreciaban golpes y señales de que se había quedado atrapado en un chinchorro.