miércoles, 9 de septiembre de 2026

09.09.26 Una muy intensa “mañanera del mar” (5:45 a 7:15h), en la que después de haber capturas de pargos (uno de ellos de 41cm; todos fueron regresados al mar sin mayores daños), me encontré con un cardumen de jureles-toro adultos que pusieron a prueba todo el equipo físico y humano presentes en la jornada de este día, al prenderse 2 animales al mismo tiempo. Durante más de 20min estuve haciendo malabares múltiples para aproximarlos a la embarcación sin que se cruzaran las líneas y sin embargo, por el tamaño y fuerza de los peces, este viejo amante del mar perdió la batalla ya que uno se fue al romper el monofilamento (afortunadamente, los anzuelos simples que utilizo en los señuelos tiene una vida promedio de 2 semanas en el ambiente marino) y el otro quebró la última anilla de la caña por lo que me fue imposible seguir con el cordeleo y pues también se soltó, aunque por fortuna, en este caso pude recuperar el curricán.



lunes, 7 de septiembre de 2026

07.09.26 Una literal tormentosa mini (5:45 a 6:45h), “mañanera del mar” en la que solo los roncachos (uno de ellos “roncachòn” del orden de los 35cm; todos fueron regresados a su hábitat sin mayores daños), se interesaron por los señuelos Bomber que puse en el agua. Dados los impresionantes destellos y las muy sonoras descargas eléctricas (algunas de ellas impactando la superficie del mar a una distancia aproximada de 1km, según los 340m/s a las que viaja el sonido), la navegación estuvo por mi seguridad, restringida a las proximidades de los edificios de la Marina y de los depósitos de hidrocarburos, ya que es muy probable que este tipo de instalaciones cuenten con la protección de pararayos y/o apartarayos.



viernes, 4 de septiembre de 2026

04.09.26 Por “culpa” de condiciones climáticas imperantes en días previos, no fue sino hasta hoy que pude abrir la bitácora del mes con una “mañanera del mar” (5:45 a 7:45h), en la que hubo roncachos, cochis y pargos, que desde antes de que se generalizara la claridad del dìa, atacaron a los señuelos que puse en el agua. Aparentemente y por los resultados logrados en la jornada, este mes parece que estaré de nuevo en la carpeta de consentidos del Señor, aunque hoy haya perdido en un excitante cordeleo de más de 15min, un animal que nunca pude acercar a la embarcación y que finalmente terminó rompiendo la línea, después de luir ostensiblemente el monofilamento.



jueves, 27 de agosto de 2026

27.08.26 Ante la nada remota posibilidad de que los próximos días haya mal tiempo, hoy me decidí por realizar una “mañanera del mar” (5:45 a 7h), que fue protagonizada por peces “chiruza” (principalmente mojarras y roncachos) ya que ninguno de ellos pasó de los 15cm; para variar y a consecuencia de la ventisca de anoche, encontré mucha basura antropogénica en la superficie del mar por lo que la mayor parte del tiempo me la pasé sacando los señuelos para limpiarlos, principalmente de bolsas de plástico que se prendían en los anzuelos. Además de ello, muchos de los pescadores comerciales que hoy no pudieron salir de la bahía por el mal tiempo, se anclaron y se pusieron a pescar (por cierto, con carnada viva), próximos a la escollera por donde normalmente transito, impidiendo que la Piñitas pudiera acceder a los lugares acostumbrados.



lunes, 24 de agosto de 2026

24.08.26 “San lunes” memorable pues este día cumple 17 años mi nieta Isabela, quién durante su infancia fue mi compañera en el mar y para celebrarlo, realicé una corta (5:45 a 7:15h), “mañanera del mar” en la que como ya me tiene acostumbrado el Señor, tuve vivencias que seguramente voy a extrañar cuando me muera; la primera fue la visualización de una gran caguama que nadó cerca de la Piñitas por un buen tramo y la segunda fue la captura de un vigoroso coconaco (42cm), que en su primer arrebato, dobló tanto el extremo superior de la cañita que hizo añicos la cerámica de una de las anillas. Temiendo que el monofilamento fuera a luirse y romperse, cordelé al animal por sólidos 10min hasta que lo tuve arriba de la embarcación y fue tanto mi gusto por la pelea que protagonizó este pez que como recompensa, le quité el anzuelo simple y lo regresé a su entorno. 



viernes, 21 de agosto de 2026

21.08.26 “Mañanera del mar” (5:45 a 7:15h; de las 6 a las 8h tuvimos el nadir de la luna en nuestra costa, situación astronómica que me impulsó a navegar a pesar del cansancio acumulado de los días previos), con captura de grandes peces ya que se prendieron barracudas (una de 65cm; hacía mucho tiempo que nos las veía en aguas de Topolobampo) y pargos (me traje uno de 61cm al que casi pierdo cuando se refugió en las piedras, aunque un paciente cordeleo de al menos 10min, me permitió subirlo a la embarcación). Con esta tercer mini jornada en la semana, creo que establezco un record de vetusta resilencia, en condiciones totalmente adversas como son las que tenemos este verano en la costa noroccidental de Mèxico, con temperaturas en el ambiente del orden de los 40ºC y sensación térmica de 48ºC.



miércoles, 19 de agosto de 2026

19.08.26 Una muy pero muy intensa mini jornada (5:45 a 7:15h), “mañanera del mar” en la que los protagonistas del evento fueron pargos sarteneros (30 a 35cm), cochis, bichis, roncachos y bagres (el más grande del orden de los 60cm), que con sus continuos piques y el posterior cordeleo, poco a poco drenaron mi vetusta energía hasta dejarla en cero y que fue cuando alcanzó su máximo nivel, el agradable cansancio que tanto busco en esta actividad. La enseñanza del día fue que las espinas del pez gato, durante el cordeleo luyen ostensiblemente el líder de fluorocarbono y lo debilitan hasta el grado de ser necesario cambiarlo, para evitar sorpresas desagradables como la pérdida de un pez.