lunes, 13 de marzo de 2017

13.03.17 Un lunes atípico ya que había muchos pescadores comerciales y además, en San Carlos encontré a 2 familias acampadas que fueron dejados ahí por lanchas de Topolobampo (obviamente, obstaculizaban “mi” tránsito por las cercanías de las piedras), pero también hubo muchas, muchas barracudas (perdí un señuelo Bomber; otro animal me abrió una de las anillas con las que uno los anzuelos simples al cuerpo del curricán), así como cabrillas areneras, peces lagaratija, toros, cochis, bichis y para completar la gran variedad de especies del nécton que en esta mini jornada (de las 7 a las 10h, ya que esperé hasta la pleamar superior; la temperatura del agua fue desde los 19 a los 21°C), se interesaron por los señuelos Bomber, debo incluir a las corvinas, pargos sarteneros y hasta una cabrilla prieta, especie que hacía mucho tiempo que no veía y que obviamente, fue regresado al mar sin daños mayores.


sábado, 11 de marzo de 2017

11.03.17 En esta mini jornada (6:30 a 9:30h), experimenté un cúmulo de sentimientos encontrados ya que por una parte, el motorcito Suzuki no me desconoció y se portó de maravilla; las barracudas estaban frenéticas (perdí un señuelo porque inclusive mordían el destorcedor donde hago la unión entre el monofilamento y el líder de acero); hubo cabrillas areneras y también, corvinas bastante obesas y peleoneras. En contrasentido y en el sitio donde estaban las corvinas, primero estuve cordelando una de muy buen tamaño que logré acercar pero al subirla, soltó el anzuelo simple posterior de un señuelo Bomber (agradecí al Señor que no se hubiera llevado el curricán con los anzuelos clavados) y luego se prendió otro animal que nunca pude acercar y desafortunadamente, este si se llevo el Bomber porque me rompió la cuerda, generando en mi ser una serie de lamentaciones y no por el señuelo, sino porque seguramente será un pez lastimado que tal vez no pueda comer pronto (en promedio, es una semana lo que tarda en desintegrarse el alambre de los anzuelos simples de hierro que uso), reafirmando este evento mi convicción de no usar acero inoxidable en anzuelo alguno.


viernes, 10 de marzo de 2017

10.03.17 Hoy saqué a “remojar” los señuelos Bomber y los habilité en las cañitas cuyos carretes tienen embobinado el monofilamento Calema de 0.3 mm para 13.6 kg (30#); el resultado fue muy positivo pues los ataques de las barracudas, los peces lagartija, las cabrillas areneras, las corvinas y los pargos, hicieron que prontamente entraran en calor mis viejos huesos y músculos, dando por resultado que para las 8:45 h (entré al agua a las 6:30 h), ya me sintiera “satisfactoriamente” cansado y motivado para regresar al náutico y cambiar el motor Suzuki de 6 hp (hace mucho tiempo que no lo uso y no quiero que me “desconozca” cuando requiera de sus servicios), por el Honda que actualmente está montado en la Piñitas y que es de 5 hp. El hijo piloto y su familia que estuvieron conviviendo con nosotros ya se encuentra trabajando y desde el aire, nos manda un mensaje deseando que para cuando el pueda retirarse, todavía la bahía de Topolobampo tenga la productividad que constató en su reciente estadía; esperemos que así sea por el bien de las generaciones futuras.

jueves, 9 de marzo de 2017

09.03.17 Hoy se despide Alfredo y su familia pero antes de reintegrarse a su trabajo (tiene que aplicarse con mucha diligencia en esa tarea porque debe sacar adelante a sus hijos Leonardo y Alfonso), quiso también experimentar una mini jornada (6:30 a 8:30 h), en la lancha de aluminio Piñitas y la mar dentro de la bahía no le quedó nada mal ya que una tras otra, las barracudas estuvieron atacando todo tipo de señuelos (con la marea baja, utilizamos curricanes Rápala x-rap de 11 cm que no se hunden mucho; cuando subió un poco el agua, cambiamos a los ya tradicionales Storm), aunque también resultaron atractivos para otras especies como toros, bichis y peces lagartija (todos los animales fueron regresados al agua sin mayores daños, gracias a los anzuelos simples que sorprendieron positivamente a mi retoño quién se comprometió a favorecer su uso para cuando tenga que enseñar a sus hijos a preservar las especies).


martes, 7 de marzo de 2017

07.03.17 Hoy tuve el privilegio de llevar al mar a toda la familia de mi hijo Alfredo y aunque la marea, el viento y la transparencia del agua de la bahía no eran de lo mejor (con la marea arrastrada se evidencia en toda su magnitud la basura que indiscriminada e impunemente arrojamos al cuerpo de agua), ahora los señuelos Berkley (por cierto muy parecidos a los Storm que tanto me gustan), hicieron su tarea y con ellos, mis nietos Alfonso y Leonardo pudieron atrapar toda una pléyade de representantes del necton entre los que destacaron las barracudas, bichis y peces lagartija; además y como nunca (ahora estoy plenamente convencido de que el Señor me estima mucho pues desee con toda intensidad que esta mini jornada se quedara profundamente grabada en su memoria), los delfines frente al muelle de Pemex nos dieron un soberbio espectáculo con algunos de ellos saltando, nadando bajo la embarcación Mi Última y saliendo a respirar estentóreamente a través del surtidor, cayendo algunas gotas de agua en la cara de Alfonso cuya expresión de asombro no voy a poder olvidar en lo mucho o poco que me resta de vida.

domingo, 5 de marzo de 2017

05.03.17 Hoy tuve el privilegio de que mi hijo Alfredo y mi nieto Leonardo me acompañaran al Farallón, en una corta jornada (de 7 a 10 h), en los alrededores de la piedra y aunque los peces no estaban precisamente frenéticos (tal vez porque hubo una marea “muerta”; el agua a 18°C; mucha clorofila que genera crecimientos importantes de plancton y algas), los Williamson Speed Pro se las arreglaron para que entre lo turbio de la masa de agua, atraparan barriletes de buen tamaño que hicieron sonar estridentemente los carretes Penn 6/0, que era precisamente lo que anhelaba que disfrutaran mis dilectos invitados. Aunado a las capturas de individuos que conforman el necton, el Señor nos deparó unas condiciones marinas excelentes ya que la superficie del agua estaba como espejo (hicimos menos de 40 minutos en cada uno de los traslados, de ida y vuelta) y además, los motores Suzuki de la embarcación Pa’ntonces se portaron de maravilla, variables que abonaron al justificante del porqué este “abuelo” pasa tanto tiempo navegando.

viernes, 3 de marzo de 2017

03.03.17 Mas que nada para abrir la bitácora de Marzo (aunque también aproveché para ponerle gasolina a la embarcación Pa’ntonces; se supone que mañana voy a pasear a los nietos que nos visitan), hoy fui al náutico y metí al agua la lanchita de aluminio para realizar un mini paseo frente a las instalaciones de los marinos; aunque el agua estaba muy “arrastrada”, hacía viento y estaba nublado, puse en el agua unos señuelos Rápala magnum con paleta de plástico (los Storm pegaban en el fondo con enojosa frecuencia) y las embestidas de peces lagartija, bichis y principalmente barracudas (se prendieron más de 7 “dientes de serrucho”), no se hicieron esperar de tal suerte que le rompieron la paleta a uno de los curricanes (de madera balsa) y a otro lo dejaron sin anzuelos. La actividad de los peces (todos se regresaron al mar sin mayores daños), fue inesperada ya que siempre había considerado que con la marea tan baja y con el agua tan turbia, los animales se resistían a participar en lo que para mi, fue un rato de buen ajetreo que hizo que entraran en calor mis músculos, articulaciones y huesos (viejos).