10.03.17 Hoy saqué a “remojar” los señuelos Bomber y los habilité en las cañitas
cuyos carretes tienen embobinado el monofilamento Calema de 0.3 mm para 13.6 kg
(30#); el resultado fue muy positivo pues los ataques de las barracudas, los
peces lagartija, las cabrillas areneras, las corvinas y los pargos, hicieron
que prontamente entraran en calor mis viejos huesos y músculos, dando por
resultado que para las 8:45 h (entré al agua a las 6:30 h), ya me sintiera “satisfactoriamente”
cansado y motivado para regresar al náutico y cambiar el motor Suzuki de 6 hp
(hace mucho tiempo que no lo uso y no quiero que me “desconozca” cuando
requiera de sus servicios), por el Honda que actualmente está montado en la
Piñitas y que es de 5 hp. El hijo piloto y su familia que estuvieron
conviviendo con nosotros ya se encuentra trabajando y desde el aire, nos manda
un mensaje deseando que para cuando el pueda retirarse, todavía la bahía de
Topolobampo tenga la productividad que constató en su reciente estadía;
esperemos que así sea por el bien de las generaciones futuras.
viernes, 10 de marzo de 2017
jueves, 9 de marzo de 2017
09.03.17 Hoy se despide Alfredo y su familia pero antes de reintegrarse a su
trabajo (tiene que aplicarse con mucha diligencia en esa tarea porque debe
sacar adelante a sus hijos Leonardo y Alfonso), quiso también experimentar una
mini jornada (6:30 a 8:30 h), en la lancha de aluminio Piñitas y la mar dentro
de la bahía no le quedó nada mal ya que una tras otra, las barracudas
estuvieron atacando todo tipo de señuelos (con la marea baja, utilizamos
curricanes Rápala x-rap de 11 cm que no se hunden mucho; cuando subió un poco
el agua, cambiamos a los ya tradicionales Storm), aunque también resultaron
atractivos para otras especies como toros, bichis y peces lagartija (todos los
animales fueron regresados al agua sin mayores daños, gracias a los anzuelos
simples que sorprendieron positivamente a mi retoño quién se comprometió a
favorecer su uso para cuando tenga que enseñar a sus hijos a preservar las
especies).
martes, 7 de marzo de 2017
07.03.17 Hoy tuve el privilegio de llevar al mar a toda la familia de mi hijo
Alfredo y aunque la marea, el viento y la transparencia del agua de la bahía no
eran de lo mejor (con la marea arrastrada se evidencia en toda su magnitud la
basura que indiscriminada e impunemente arrojamos al cuerpo de agua), ahora los
señuelos Berkley (por cierto muy parecidos a los Storm que tanto me gustan),
hicieron su tarea y con ellos, mis nietos Alfonso y Leonardo pudieron atrapar
toda una pléyade de representantes del necton entre los que destacaron las
barracudas, bichis y peces lagartija; además y como nunca (ahora estoy
plenamente convencido de que el Señor me estima mucho pues desee con toda
intensidad que esta mini jornada se quedara profundamente grabada en su memoria),
los delfines frente al muelle de Pemex nos dieron un soberbio espectáculo con
algunos de ellos saltando, nadando bajo la embarcación Mi Última y saliendo a
respirar estentóreamente a través del surtidor, cayendo algunas gotas de agua
en la cara de Alfonso cuya expresión de asombro no voy a poder olvidar en lo
mucho o poco que me resta de vida.
domingo, 5 de marzo de 2017
05.03.17 Hoy tuve el privilegio de que mi hijo Alfredo y mi nieto Leonardo me
acompañaran al Farallón, en una corta jornada (de 7 a 10 h), en los alrededores
de la piedra y aunque los peces no estaban precisamente frenéticos (tal vez
porque hubo una marea “muerta”; el agua a 18°C; mucha clorofila que genera
crecimientos importantes de plancton y algas), los Williamson Speed Pro se las
arreglaron para que entre lo turbio de la masa de agua, atraparan barriletes de
buen tamaño que hicieron sonar estridentemente los carretes Penn 6/0, que era
precisamente lo que anhelaba que disfrutaran mis dilectos invitados. Aunado a
las capturas de individuos que conforman el necton, el Señor nos deparó unas
condiciones marinas excelentes ya que la superficie del agua estaba como espejo
(hicimos menos de 40 minutos en cada uno de los traslados, de ida y vuelta) y
además, los motores Suzuki de la embarcación Pa’ntonces se portaron de
maravilla, variables que abonaron al justificante del porqué este “abuelo” pasa
tanto tiempo navegando.
viernes, 3 de marzo de 2017
03.03.17 Mas que nada para abrir la bitácora de Marzo (aunque también aproveché
para ponerle gasolina a la embarcación Pa’ntonces; se supone que mañana voy a
pasear a los nietos que nos visitan), hoy fui al náutico y metí al agua la
lanchita de aluminio para realizar un mini paseo frente a las instalaciones de
los marinos; aunque el agua estaba muy “arrastrada”, hacía viento y estaba
nublado, puse en el agua unos señuelos Rápala magnum con paleta de plástico
(los Storm pegaban en el fondo con enojosa frecuencia) y las embestidas de
peces lagartija, bichis y principalmente barracudas (se prendieron más de 7 “dientes
de serrucho”), no se hicieron esperar de tal suerte que le rompieron la paleta
a uno de los curricanes (de madera balsa) y a otro lo dejaron sin anzuelos. La
actividad de los peces (todos se regresaron al mar sin mayores daños), fue
inesperada ya que siempre había considerado que con la marea tan baja y con el
agua tan turbia, los animales se resistían a participar en lo que para mi, fue
un rato de buen ajetreo que hizo que entraran en calor mis músculos,
articulaciones y huesos (viejos).
lunes, 27 de febrero de 2017
27.02.17 En la última jornada marítima del presente mes, nos fuimos con el Dr. Pedro
Gallardo al Farallón y a pesar de que las sierras no estaban precisamente frenéticas,
los lobos marinos hicieron de las suyas y aparte de dispersar el cardumen de
dientonas, nos quitaron 2 señuelos duros, uno de ellos Williamson de 18 cm color
Ayu, de los favoritos del doctor pues con él, le tocó sacar bonitas al por
mayor, especie que por cierto en este día brillaron por su ausencia. Después
de mes y medio de no poner en el agua los motores Suzuki, ambos se portaron de
maravilla y en esta ocasión, no hubo sorpresas desagradables por parte del
internet ya que todas las condiciones del mar estuvieron acorde con lo
pronosticado; la nota más que placentera de la jornada fue el espectáculo que
nos dieron los cachalotes saltando y produciendo gran conmoción en el agua con
sus acrobacias, evidenciando que el Señor les proporcionó una envidiable agilidad a pesar
de su gran tamaño.
domingo, 26 de febrero de 2017
26.02.17 Aunque hoy es domingo y contra mi costumbre, fui al náutico para ponerle
gasolina a la embarcación Pa’ntonces y como no podía “desperdiciar” la ocasión,
puse un rato (6:30 a 8 h), en el agua la lancha de aluminio Piñitas; inmediatamente
que los señuelos Storm cayeron al agua y frente a las instalaciones del náutico
y los marinos, sufrieron los embates de las barracudas (había tantas que
inclusive se prendían “robadas” del lomo; para variar, perdí otro señuelo por
la “mala” costumbre de estos animales dientones de morder el monofilamento),
que durante todo el corto lapso de tiempo que estuve en el agua, nunca dejaron
de atacar a los curricanes. La nota extraordinaria (siempre las hay; es uno de
los secretos del Señor para mantenerme firmemente “perdido” en esta actividad
marina), la dio un coconaco sartenero que peleó intensamente y que por su
bravura, coraje, bellos e intensos colores, se le regresó (al igual que todas las barracudas), al agua y sin mayores
daños.
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