sábado, 28 de noviembre de 2015

28.11.15 Creo que esta será la última salida de noviembre, mes al que calificaremos de extraordinario, aún sea hoy un día con mucha lluvia producto de los remanentes de Sandra; aunque salí tarde (contra mi costumbre, después de las 7 h), la marea estuvo subiendo hasta las 10 de la mañana y durante todo ese lapso de tiempo y frente a las instalaciones de los marinos y del náutico, los peces estuvieron muy activos ya que de inicio, se prendieron barracudas (saqué 6 para los tractoristas), corvinas (3 animales que también fueron para los tractoristas), cochis, bichis, cabrillas areneras (había muchos de estos peces, más cuando arreció la lluvia; todos se regresaron al agua) y un buen robalo que me traje para variar el menú de la comida familiar mañana domingo. Fue un día muy húmedo, con precipitación constante durante toda la mini jornada pero nada que no se pudiera controlar con un impermeable y más que nada, con la motivación de ver doblarse las cañitas, de escuchar el chillido de los carretes y de satisfacer la arraigada pasión por estar en contacto con el mar y todos los elementos bióticos que lo integran. Gracias Dios por permitirme vivir y por experimentar días como este 28 de noviembre del 2015.

jueves, 26 de noviembre de 2015

26.11.15 Con el pretexto de asegurar las lanchas (la Pa’entonces está fuera del hangar), ante la proximidad de Sandra (aparentemente y para nuestra fortuna, solo habrá lluvias), hoy me fui al náutico y todavía oscuro, estaba en el agua donde primeramente y en los señuelos x-rap, se prendieron abundantes barracudas (en total fueron 9 y todas se quedaron con los tractoristas), una de ellas tamaño “familiar” (midió 75 cm; la foto no salió bien por falta de luz); después cambié a señuelos bomber (subió el agua hasta las 9 h) y comenzó un frenético ataque de diferentes especies entre las que se contabilizaron bichis (7; fueron regresados al agua), cochis (3; también se reintegraron a su hábitat), corvinas (2) y pargos (5 de los cuales, 3 sarteneros y 2 más grandes); éstas últimas especies me las traje para degustarlas en las próximas fiestas decembrinas. Toda esta mini jornada se realizó en los frentes de agua del náutico y de las instalaciones de los marinos y comprendió un aproximado de 4 h, de las 6 a las 10 AM.

martes, 24 de noviembre de 2015

24.11.15 En aras de la armonía familiar (no me soportan en la casa cuando los martes y sábados hacen el aseo), “tuve” que irme al náutico y por supuesto, ir a satisfacer la pasión-afición-vicio que me tiene “atrapado” hasta el tuétano; y cómo no, si este día y en cuanto entré al agua, otra vez se prendieron 3 barracudas en sendas cañitas habilitadas con señuelos bomber (el agua estaba muy alta y con temperatura más cálida, del orden de los 22°C), por lo que todo auguraba una mini jornada (estuve de 6:30 a las 9 h), muy entretenida. Hasta las 7 h, estuvieron “jaloneando” las barracudas a los señuelos, pero al pasar otra vez frente a las instalaciones de los marinos, la cañita que traía el señuelo azul se comenzó a doblar y el carretito Shimano “chillaba” insistentemente; encendí la cámara Go Pro (cada vez que repito los vídeos, vuelvo a vivir el momento y cuando me lo piden, también lo disfrutan los nietos pescadores) y me dispuse para la reñida “pelea” ya que estaba muy próximo a la orilla, el viento me llevaba a las piedras y temía que el animal se “encuevara”. Afortunadamente todo salió bien; pude cambiar las otras cañas a tinteros donde no estorbaran, aceleré un poco el motor para alejarme de la orilla, dispuse la red y cuando ya estaba próximo el pargo (pesó 3.15 kg, eviscerado), a la embarcación, direccioné la lancha para alinearlo y poder subirlo con la ayuda de la red. Al igual que en días previos, seguí insistiendo en el mismo sitio pero ya no se prendió nada excepto las barracudas y bichis (toda esta fauna fue devuelta al agua sin daños mayores), de tal forma que para cuando llegué al náutico, recibí muestras de rechazo de los tractoristas porque me vieron que regresé al mar peces que ellos hubieran cocinado en el desayuno; ni modo, hay será para la otra.

sábado, 21 de noviembre de 2015

21.11.15 Otro día (y para variar, en el agua) que por el resto de mi vida (sea mucha o poca), no voy a olvidar, aunque no comenzó bien pues mi nieta “guerrera del mar” otra vez me dejó plantado (entendible, pues hacía mucho frío esta mañana); la intención ahora era atrapar unas barracudas (ayer hubo muchas), para regalar pero como suele suceder, hoy brillaron por su ausencia. Para agregar otro aspecto negativo, la escollera de la API tenía varios chinchorros (a las 6:40 h fue la pleamar; a las 9 h ya estaba otra vez en el náutico) y los pescadores deportivos sabatinos saturaron otros lugares como El Pinto y San Carlos; no tuve más remedio que regresarme al canalito frente a las instalaciones de los marinos (esto me permitió usar los señuelos bomber) y cuando ya creía perdido el día, al unísono se prendieron 2 parguitos sarteneros con los cuales pensé íbamos a comer este fin de semana mi esposa y yo. Los subí y volví a pasar sobre el mismo sitio y …… comenzó a sonar el carretito Shimano 4000X habilitado con cuerda de 7 kg, en la cañita de 1.50 m; era un hermoso pargo (pesó 2 kg eviscerado), que después de 10 minutos de pelea, estaba a buen recaudo. Aunque estos animales ya “habían hecho mi día”, la ambición es grande y pues volví a pasar por el mismo sitio; en esta ocasión y en el mismo equipo, el animal que se prendió no dejó de devanar cuerda del carretito y tuve que direccionar la lancha hacia donde peleaba porque tuve temor de que se acabara la línea y además, como estaba sobre el paso de otras lanchas, durante los 20 minutos que peleamos, se agregó el miedo de que alguna otra embarcación cortara la cuerda. Cuando lo aproximé a la Mi Última, no creía lo que veía; era un sublime animal (pesó 4.25 kg eviscerado), que nunca pensé aún existieran dentro de la bahía, pero es inescrutable que el Señor nos tiene reservadas muchas, muchas sorpresas.

viernes, 20 de noviembre de 2015

20.11.15 Literalmente, hoy fui “expulsado” de mi casa debido a que el jardín de ésta sería utilizada para una sesión de fotos de una próxima boda y ……..“pos” me tuve que ir al náutico, sin estar programada esta excursión a la bahía; consecuentemente, llegué tarde (hasta las 7:30 h; además de que olvidé la cámara Go Pro), para poner la lancha en el agua pero todo estuvo muy bien a Dios gracias e inmediatamente se prendieron barracudas en las 3 cañitas que utilicé en esta irregular ocasión. Volví a iniciar el movimiento de la lancha y de nueva cuenta, las 3 cañas se doblaron pero la central, con un bomber azul y blanco (ahora el nivel del agua me permitió utilizarlos), mostró tener otro tipo de animal y efectivamente, después de una interesante pelea, pude poner en la red un “revolucionario” pargo (también de casi 50 cm), que a diferencia del capturado el día de ayer, su color rojo era más claro; luego seguí insistiendo en el mismo sitio (frente a las instalaciones de los marinos), pero solo se prendieron bichis. También fui al Pinto pero había tantos chinchorros alrededor de las piedras que hicieron imposible la navegación por lo que a las 11 h y después de que me avisaron de que se habían retirado los “invasores” de la casa, me salí del agua con la satisfacción de haber contribuido a una buena causa (aunque actualmente, el 65% de los matrimonios terminan en divorcios), que además, me permitió disfrutar de mi arraigada afición-pasión-vicio.

jueves, 19 de noviembre de 2015

19.11.15 Un excelente rato en la bahía (estuve de las 6:30 a las 11:30 h; contra mi costumbre, se me hizo tarde esperando que otro buen pargo se prendiera en los señuelos), pues hubo una pléyade de peces que “atacaron” los señuelos (en esta ocasión x-rap porque la marea estaba bajando y los bomber pegaban en el fondo), ya que había sierras, pargos, barracudas, bichis, cabrillas y toros; todos fueron regresados al mar sin daños mayores, excepción hecha de 2 pargos (uno de ellos muy bueno de casi 50 cm) y una sierrita que salió muy dañada en la “pelea”. El pronóstico para esta mañana fue preciso y exacto cumpliéndose todas las variables de velocidad del viento, temperatura (20°C marcaba para el agua; hace 5 días estaba en 26°C) y marea; la nota discordante se evidenció con la presencia de algas que con la salida del agua, se concentraron en puntos específicos como la escollera de la API y El Pinto, lugares donde estaban más activos los peces. Esto hizo que perdiera mucho del tiempo en el agua, limpiando los señuelos (había que sacarlos porque no trabajaban bien) y tratando de evitar la “basura” que por lo “muerta” de la corriente, suspendía una gran cantidad de sólidos; esta situación no cambió para nada la percepción de que “si se pudo” pescar, después de varios días de estar “guardados” y metidos en el jardín, por los inclementes vientos que soplaron en estos últimos 4 días y como dijo el borracho …… “pensar que todavía tengo sin tentar, varios días por delante ……. con el favor de Dios.

viernes, 13 de noviembre de 2015

13.11.15 En compañía del Dr. Gallardo, hoy realizamos una bonita jornada dentro de la bahía pues recién iniciamos el trayecto, se prendió un parguito sartenero en un señuelo rápala magnum color azul que puso Pedro en el agua; luego dimos una vuelta hasta Punta Copas y ante la ausencia de participación de los peces por esas latitudes, nos regresamos a Punta Prieta donde en total prendimos 4 sierras pero 2 de ellas se fueron en el transcurso de la manipulación de la lancha (había un fuerte viento y mucha corriente), de las cañas, carretes, cuerda y señuelos (sinceramente, no queremos ni pensar que fue por falta de habilidad del pescador, aunque la primera reacción de mis hijos a este hecho, fue de que “faltó mono”). Después de 4 h en el agua, nos direccionamos hacia el náutico y al pasar por entre los yates anclados, Pedro prendió otra sierra pero no la logramos ya que en los brincos que dio, se soltó (es viernes 13 y seguramente se “espantó”); en fin, un excelente rato en el agua compartiendo experiencias sobre señuelos, cañas, nudos, empates y todo lo relacionado con esta pasión-afición-vicio que nos tiene “atrapados” desde hace un buen rato.