miércoles, 18 de septiembre de 2019


17.09.19 Para regocijo y beneplácito de mis vecinos en el ejido, hoy la “mañanera” (6:45 a 8h), fue muy entretenida (y cansada), ya que los pargos sarteneros (también hubo juveniles; se regresaron al agua sin mayores daños), estaban frenéticos comiendo camarones (cuando brincaban tratando de escapar de sus depredadores, golpeaban el casco de aluminio de la Piñitas), por lo que los señuelos Storm fueron capaces de engañarlos; todo ello a pesar de la basura natural y antropogénica que se visualizaba en el agua, de los 32°C de la superficie y de que el pronóstico de mareas decía que iba a haber muy poca actividad (lo bueno es que los peces no se enteran de las elucubraciones que hacemos los humanos), lo cual viene a confirmar que sigo siendo un consentido del Señor.


lunes, 16 de septiembre de 2019

16.09.19 Ayer fuimos con el Abe nieto al náutico y pusimos en el agua la embarcación Piñitas que con el motorcito DF6A, fue “pan comido” para que el novel pescador la maniobrara a sus anchas; ya cuando regresamos al ejido, me sentí tan cansado que no tuve “fuerzas” para hacer la anotación en este espacio por lo que hasta hoy queda asentada. En términos generales, la pesca estuvo muy floja y sin embargo, los cochis y las cabrillas pimienta (hubo varias sarteneras pero a medida que pasó el tiempo, el tamaño se redujo hasta que solo se prendían animales juveniles), ratificaron la profunda afición (habría que ver la expresión de la cara cuando estaba “trabajando” alguno de los peces que regresamos al agua sin mayores daños), del representante de la siguiente generación que han sido “atrapados” por la afición-pasión-vicio de sus mayores.

jueves, 12 de septiembre de 2019

12.09.19 Para activar el motor Suzuki DF6A, me di una vuelta (6:45 a 8h; amanece tarde y tuve que salirme luego porque se activó la alarma domiciliaria), por la escollera de la API en donde encontré los pargos sarteneros que tanto gustan a mis vecinos en el ejido; en esta “mañanera” también hubo bichis y mucha, mucha lama (había que estar sacando los señuelos porque se llenaban de basura), lo que me cansó sobremanera. Afortunadamente y a Dios gracias, lo de la alarma fue una lagartija que seguramente pasó entre los sensores pero me tuve que regresar al ejido para apagar la sirena, cuyo sonido estridente ya tenía enfadado a los vecinos.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

11.09.19 Hoy inicié los trabajos mecánicos para desarmar la cremellera de la embarcación Sea Hunt pero antes (era mucha la tentación del vicio), me fui a dar una vuelta (6:45 a 8:30), por la escollera de la API donde me encontré primero y de nueva cuenta, con las corvinas “panzonas” y luego que se generalizó la claridad del día, con los pargos sarteneros (todos los individuos de ambas especies me las traje para regalarlas a mis vecinos en el ejido), situación y esfuerzo que definitivamente menguaron mis vetustas fuerzas y el trabajo que iba a realizar, quedó apenas comenzado y todavía peor ya que después de una evaluación inicial, creo que voy a tener que contratar a un mecánico.

martes, 10 de septiembre de 2019

10.09.19 Después de los “ingratos” días previos, hoy por fin pude realizar la “mañanera” (6:45 a 8), en la que hubo mucho calor, amenaza de lluvia, mucha basura y bastante turbidez en el agua; sin embargo, los parguitos sarteneros (también hubo muchos juveniles regocijándose de los camarones que pululan), estaban donde los dejé la última vez que fui al náutico. En esta ocasión tuve que usar la embarcación Piñitas ya que se “barrió” la dirección en la Mi Última y por lo tanto, voy a tener que usar en primer término, la ayuda del Señor y luego, mis incipientes conocimientos de mecánica de lanchas en la reparación y/o sustitución de la cremellera y el chicote de la dirección.

jueves, 5 de septiembre de 2019

05.09.19 Previendo que no voy a poder estar con mi “querencia” en los próximos días (pronostican lluvias intermitentes inclusive hasta el martes 10), temprano (7h; me encontré y estuvimos platicando con Cristóbal Leyva, un buen y muy servicial compañero del náutico), me dispuse a dar una vuelta frente a la escollera de la API (hubo pargos sarteneros y en esta ocasión, sábalos que cuando toman el señuelo, brincan espectacularmente fuera del agua), antes de que comenzara a llover. Cuando me disponía a dar por concluida esta “mañanera”, me encontré con la novedad de que en la rampa del náutico estaba el cuerpo (siempre hablo de los imprevistos pero este fue mayúsculo), de Cristóbal que había sufrido un fulminante ataque (hacía tiempo que me había comentado que se estaba medicando y que si le pasaba algo, esperaba que fuera cerca de su gran amor: el mar), al corazón. Ni modo; camino que todos vamos a seguir, unos antes otros después pero nadie escapa.

miércoles, 4 de septiembre de 2019

04.09.19 En la mini jornada de hoy (7:10 a 9h), realizada en la embarcación Mi Última, acontecieron sucesos imprevistos (en toda “mañanera” los hay), como el hecho de encontrarme en el agua con mi dilecto amigo Pedro Gallardo (la semana pasada fui a visitarlo a su consultorio y a pesar del uso del timbre, nunca salió por lo que me retiré suponiendo que se encontraba ocupado en su consulta) y la buena pesca (las corvinas “panzonas” están sobre los camarones), antes de que según el pronóstico, se generalicen las lluvias intermitentes, desde el viernes hasta el próximo martes.