jueves, 28 de abril de 2022

28.04.22 Una soberbia y controvertida jornada en solitario, en los alrededores del Farallón; al entrar al agua, olvidé poner el tapón a la embarcación así que tuve que regresarme rápido a la rampa y pedir al tractorista que metiera el remolque para solucionar mi riesgoso olvido. Al pasar la boya de recale me encontré con una inmensa mancha de hidrocarburo que me puso muy molesto pero el Señor (me acompañó todo el tiempo), inmediatamente me rescató el buen ánimo con el avistamiento de marlines y cachalotes saltando, caguamas y hasta un tiburón martillo que pasó a un lado de la lancha. La mar estaba algo agitada por lo que me cansé mucho y para cuando encontré las bonitas (por cierto de muy buen tamaño) y los barriletes, mi cuerpo no tenía la energía requerida para la pelea por lo que prudentemente opté por la retirada.



martes, 26 de abril de 2022

26.04.22 Habiendo tenido 2 días de “descanso”, hoy metí a la Piñitas al agua y tal como el Señor me tiene acostumbrado, en una mini jornada (6:20 a 7:45h; de hecho, para las 6:40 ya había sacado las 2 piezas más grandes), muy “mañanera”, se prendieron coconacos (me traje uno de 47cm, por cierto, muy peleonero), cochis, pargos (me traje uno de 43cm) y muchos peces lagartija (uno de ellos me sorprendió saltando sobre la superficie del agua, tratando de atrapar al señuelo que estaba por subir a la embarcación). En la relatoría que hice del viaje con mi hijo José Carlos y mis nietos al Farallón, omití asentar el avistamiento de al menos 4 tiburones que para asombro y disfrute de todos, se aproximaron a la embarcación, dándonos un soberbio espectáculo.



sábado, 23 de abril de 2022

23.04.22 Tal como estaba programado, hoy nos fuimos al Farallón y gracias a la infinita benevolencia del Señor, encontramos jureles, bonitas además de que durante toda la jornada (7:30 a 13:30h), los cachalotes (muchos de ellos realizando saltos increíbles para su tonelaje), los lobos, las caguamas (en una de ellas pudimos observar bajo su sombra un par de dorados y que cuando pasamos, no se inmutaron) y los delfines que en conjunto, nos hicieron placentero el día que como estaba pronosticado, presentaba una mar quieta y poco aire aunque en ocasiones, se sentía calor intenso.




viernes, 22 de abril de 2022

22.04.22 Existiendo la posibilidad de llevar a familiares que no han visitado el Farallón en estas vacaciones (mi hijo José Carlos y sus retoños, Pepe y Emiliano), hoy fuimos con el Abe nieto a cargar gasolina a la embarcación Pa’ntonces y para aprovechar el viaje, realizamos una corta jornada (7:15 a 8:30h), por las cercanías del náutico; como siempre, el Señor se portó magnánimo y aunque hubo puras piezas que regresamos indemnes al mar (peces lagartija e inclusive pargos juveniles), también se nos prendió un toro que alegró al Abe con la pelea que generó al tratar de liberarse del anzuelo simple. 



jueves, 21 de abril de 2022

21.04.22 Después de un somero pero doloroso percance (una leve fractura de Jones en el metatarso del pié derecho que a mi edad suele magnificar las consecuencias), hoy y gracias a la infinita benevolencia del Señor, me sentí con fuerza y ánimo suficiente para ir al náutico, desde donde y en la embarcación Mi Última, realicé una corta (7:15 a 8:45h), pero intensa jornada ya que se prendieron corvinas (para beneplácito de mis vecinos en el ejido), muchos, muchos peces lagartija y hasta un buen y peleonero roncacho manchado (Roncador stearnsii), que también terminó en la sartén junto a las corvinas.



sábado, 16 de abril de 2022

16.04.22 Para esta jornada (6:30 a 13:30h), no puede haber otro calificativo más que “extraordinaria” ya que en compañía de mis hijos Abelardo (también fue su esposa Denise) y Alejandro, así como de los nietos Ricardo, Abelardo e Isabella (en 2 embarcaciones, la Piñahata y la Pa’ntonces), fuimos partícipes (en vivencias y avistamientos), en todo su esplendor, de uno de esos eventos que solo el Señor es capaz de escenificar ya que además de 25 bonitas que se prendieron en todo tipo de señuelos que pusimos en el agua, avistamos ballenas, caguamas, un gran manada de delfines que se ponían de acuerdo para saltar al unísono en un soberbio espectáculo; además, toda la jornada fue coronada con la presencia de un marlín que sin el menor recato, se aproximó a las 5 embarcaciones que estábamos ancladas en las proximidades del Farallón, pasando a retirarse contoneándose graciosamente y por supuesto, dejándonos a todos con un sentimiento perplejo e inolvidable.




martes, 12 de abril de 2022

12.04.22 Una muy muy corta jornada “mañanera” (6:30 a 8h), en la embarcación Piñitas y que gracias al Señor, comenzó bien pues otro socio del náutico pidió al tractorista que se presentara temprano y con esta magnífica oportunidad, aproveché para obviar el esfuerzo (ya me “pesa” a esta edad), de poner yo solo la lanchita en el agua. Además y casi de inmediato (todavía no se generalizaba la claridad del día), volví a prender pargos (en esta ocasión me traje uno de 43cm), que estaban en el mismo sitio donde los dejé hace 2 días; sin embargo, cuando comenzó a bajar la marea, se patentizó la presencia de gran cantidad de basura antropogénica (se nota que muchas personas ya están de vacaciones), por lo que pasé a retirarme del sitio.