jueves, 19 de noviembre de 2015

19.11.15 Un excelente rato en la bahía (estuve de las 6:30 a las 11:30 h; contra mi costumbre, se me hizo tarde esperando que otro buen pargo se prendiera en los señuelos), pues hubo una pléyade de peces que “atacaron” los señuelos (en esta ocasión x-rap porque la marea estaba bajando y los bomber pegaban en el fondo), ya que había sierras, pargos, barracudas, bichis, cabrillas y toros; todos fueron regresados al mar sin daños mayores, excepción hecha de 2 pargos (uno de ellos muy bueno de casi 50 cm) y una sierrita que salió muy dañada en la “pelea”. El pronóstico para esta mañana fue preciso y exacto cumpliéndose todas las variables de velocidad del viento, temperatura (20°C marcaba para el agua; hace 5 días estaba en 26°C) y marea; la nota discordante se evidenció con la presencia de algas que con la salida del agua, se concentraron en puntos específicos como la escollera de la API y El Pinto, lugares donde estaban más activos los peces. Esto hizo que perdiera mucho del tiempo en el agua, limpiando los señuelos (había que sacarlos porque no trabajaban bien) y tratando de evitar la “basura” que por lo “muerta” de la corriente, suspendía una gran cantidad de sólidos; esta situación no cambió para nada la percepción de que “si se pudo” pescar, después de varios días de estar “guardados” y metidos en el jardín, por los inclementes vientos que soplaron en estos últimos 4 días y como dijo el borracho …… “pensar que todavía tengo sin tentar, varios días por delante ……. con el favor de Dios.

viernes, 13 de noviembre de 2015

13.11.15 En compañía del Dr. Gallardo, hoy realizamos una bonita jornada dentro de la bahía pues recién iniciamos el trayecto, se prendió un parguito sartenero en un señuelo rápala magnum color azul que puso Pedro en el agua; luego dimos una vuelta hasta Punta Copas y ante la ausencia de participación de los peces por esas latitudes, nos regresamos a Punta Prieta donde en total prendimos 4 sierras pero 2 de ellas se fueron en el transcurso de la manipulación de la lancha (había un fuerte viento y mucha corriente), de las cañas, carretes, cuerda y señuelos (sinceramente, no queremos ni pensar que fue por falta de habilidad del pescador, aunque la primera reacción de mis hijos a este hecho, fue de que “faltó mono”). Después de 4 h en el agua, nos direccionamos hacia el náutico y al pasar por entre los yates anclados, Pedro prendió otra sierra pero no la logramos ya que en los brincos que dio, se soltó (es viernes 13 y seguramente se “espantó”); en fin, un excelente rato en el agua compartiendo experiencias sobre señuelos, cañas, nudos, empates y todo lo relacionado con esta pasión-afición-vicio que nos tiene “atrapados” desde hace un buen rato.


martes, 10 de noviembre de 2015

10.11.15 Salí a las 6 h del náutico y en la isobata 15 (antes de la boya de recale), me encontré con un extenso comedero por lo que habilité unos señuelos pequeños (pesaba que eran sierras las que producían la algarabía) y los puse en el agua pero mi presunción resulto equívoca y solo se prendieron barriletes; luego me dirigí al 180°, hacia “mi parcela” buscando dorados, especie que actualmente se ha vuelto muy esquiva y escasa. Navegué hasta 15 km al SE del farallón y solo encontré un pez vela que prácticamente me “retaba” pues en varias ocasiones le pasé por enfrente con los señuelos y fue hasta el tercer viraje que hinchó su vela y se abalanzó sobre un Williamson de 20 cm color rosa con negro; la caña de estribor, habilitada con un 9/0, comenzó a producir el sonido “celestial” que me sube la adrenalina al máximo y cuando la tomé, me di cuenta de que la cuerda de la caña adyacente, estaba enredada (por un exceso de ambición y contra mi costumbre de poner solo 3 equipos cuando voy solo, hoy utilicé 4 cañas y con los abruptos virajes para acercar el señuelo al animal, las líneas se encimaron), sobre la que traía el pez vela y fue en este momento que perdí la ecuanimidad porque tomé la línea con las manos y creo que la halé demasiado porque en un salto, se zafó el anzuelo. Fuera de este “desliz”, el día estuvo más o menos bien (había olas secundarias bañadoras), con frecuentes avistamientos de caguamas, delfines, mantas y muchos, muchos barcos camaroneros hasta la isobata 35.

domingo, 8 de noviembre de 2015

07.11.15 Se suponía que este día Isabella (mi nieta guerrera del mar), iba a ir conmigo a la bahía pero finalmente, no pudo; por lo tanto me fui solo (qué bueno que no pudo venir; hacía un viento frío, intenso y en conjugación con la marea, bamboleaban a la Mi Última a su antojo) y ya en el agua, puse 3 señuelos diferentes (todos con anzuelos simples): un yo-zuri, un bill Lewis y un rápala magnum. De forma inmediata, los infalibles bichis se prendieron indistintamente en los curricanes y las sierras (pequeñas por lo que fueron regresadas al mar), también participaron en la “fiesta” sabatina; para las 7 h ya estaba en Punta Prieta y aunque no daba crédito a lo que estaba viviendo, se prendieron (afortunadamente, no al mismo tiempo), 3 barriletes (nunca antes en mis 40 años de pescador lo había experimentado; el Ing. Mena los había prendido en Punta Copas pero no tan adentro de la bahía), evidenciando que actualmente ya no hay “fronteras” para las especies. La verdad es que fue una vivencia extrema dado el equipo de pesca (cañitas Sturdy Stick de 1.50 m que tienen solo 2 anillas; señuelos de 10 cm; carretes Shimano 4000X embobinados con cuerda de 7 kg), había lobos que amenazaban quitarme la presa y para completar el cuadro, el viento y la marea me “empujaban” hacia los bajos (llegué a estar en profundidades de 80 cm), por lo que en cada uno de estos animales empleé más de 15 min de intensa actividad física y emotiva. A las 10 h di por terminad esta increíble jornada y después de lavar lancha y equipo, llegué al ejido dizque a descansar un poco pero me dormí hasta hoy que es que termino esta nota.

jueves, 5 de noviembre de 2015

05.11.15 Ante la inminente realización de un aquelarre, perdón reunión (las nueras, mi hermana, mi cuñada, la consuegra, sobrinas y amigas en general) en el ejido (hoy cumple años mi esposa; si digo cuantos, me mata), mejor opté por irme a Topo a sabiendas de que inclusive dentro de la bahía, iba a estar movido e incomoda (por la intensidad del aire y la marea), la navegación y la pesca; sin embargo y aunque efectivamente estaba soplando un viento de 15-17 km/h, la pesca estaba muy bien según lo pudimos constatar con el Ing. Mena, mi compañero de esta otra mini jornada (estuvimos de las 6 a las 10 h). Aún antes de ponernos de “fachas” (lentes, frazadas y bloqueador), para protejernos del sol, soltamos al agua 3 señuelos (yo-zuri, rápala magnum y x-rap) y casi inmediatamente se comenzaron a prender bichis (incontables sus capturas), pargos (sacamos 5), sierras (se prendieron 8 pero una muy buena se me escapó) y toros (3 animales de esta especie, todos de buen tamaño y bastante peleadores); estuvimos mas o menos tranquilos hasta las 8 AM cuando los pescadores comerciales hicieron su aparición con sus largos chinchorros, tanto de superficie como de fondo. La jornada se caracterizó por el excelente trabajo que hizo un señuelo rating rap que utilizó el Ing. Mena a partir de que cambió la marea y por el no menos meritorio desempeño de los carretitos Shimano 4000X, montados en cañitas Sturdy Stick de 1.50 m y habilitados con cuerda de 7 kg; su flexibilidad (casi se ponían horizontales cuando atrapaban sierras o toros) y el sonido de los Shimano, es algo que va a perdurar en mi memoria por el tiempo (sea poco o mucho), que me queda por estos lares terrenos.

martes, 3 de noviembre de 2015

03.11.15 Ahora sí puedo afirmar que Noviembre comenzó bien; hoy realizamos una interesante y amena jornada con el Dr. Gallardo, primero en la franja paralela al sur del canal de navegación donde encontramos que había muchos comederos pero luego nos percatamos de que eran barriletes los que estaban generando la algarabía en los cardúmenes de alevines, por lo que decidimos regresarnos al interior de la bahía donde primeramente, se prendieron 2 toros (fueron regresados al agua), en Punta Copas y posteriormente, 2 sierras (fueron puestas a buen recaudo en la hielera), en Punta Prieta. Como esta especie era nuestro principal objetivo del día (ya nos hacíamos paladeando unos sabrosos filetes cocinados en aceite de aguacate), su captura marcó el final de una cordial excursión de pesca de 2 viejos amigos (y viejos de edad), que disfrutan profunda y respetuosamente su afición a la navegación, a la pesca y que todavía tienen la capacidad de maravillarse de los seres y paisajes marinos con los que Dios engalanó el océano y que persisten, a pesar del embate de la depredación y la degradación antropogénica. 

lunes, 2 de noviembre de 2015

02.11.15 Comenzó …..más o menos bien este penúltimo mes del año y es que queriendo emular el resultado de la jornada sabatina próxima pasada, hoy fui a dar un pequeño “paseo” (de las 6:30 a las 9 h), a la bahía y puse en el agua los mismos 3 señuelos solo que ahora, los bichis estaban muy bravos (se prendían al mismo tiempo en las 3 cañitas) y casi no dejaron “espacio” para otras especies (aun así, también se prendieron 2 parguitos pero estaban pequeños y al igual que los bichis, fueron regresados a su entorno ambiental, sin aparentes daños mayores), aunque por la gran cantidad de alevines que se advertían en la superficie del agua (evidenciados por la gran cantidad de pájaros que se tiraban al cardumen), yo presumía la presencia de sierras o al menos, toros; obviamente, tuve una presunción errónea como muchas otras de mi larga vida...........y espero poder seguir equivocándome durante mucho más tiempo. La fecha (día de muertos), presagiaba una bahía sola y hasta las 9 h así fue; después empezaron a “circular” los pescadores comerciales, siendo esta la causa por la que ya no insistí en seguir buscando en otros lugares del cuerpo de agua donde últimamente he tenido gratas sorpresas.