31.01.18 Una gélida (el agua estaba a 15.5°C; nunca me había tocado registrar
esta temperatura dentro de la bahía), mini jornada (7:15 a 9:45h), en la
embarcación Mi Última (traté de usar la Piñitas ya que no había neblina ni
viento pero al remolque se le desgranó un balero), en la que nada más hubo
bichis y sierras (mis vecinos del ejido las estaban esperando) y que cierra la
bitácora de enero con muchas, muchas satisfacciones por supuesto, gracias a la
benevolencia del Señor; de nueva cuenta había muchos pescadores comerciales (también
una embarcación con deportivos), mucha basura, lobos marinos (seguramente no
hay mucha comida allá afuera) y muchos, muchos delfines. Cuando salí del agua
me puse a desmontar el balero de la masa dañada, actividad que resultó más "traumática" de lo que imaginaba (aunque finalmente logré el cometido), dado que
el óxido ha invadido pistas, baleros, tuerca e inclusive la copa externa que
sostiene la grasa.
miércoles, 31 de enero de 2018
lunes, 29 de enero de 2018
29.01.18 Una bonita mini jornada (6:30 a 8:30h), de “san lunes”, ahora si en la
embarcación Piñitas (aunque hizo mucho frío; en el ejido del orden de los 8°C),
ya que no había neblina y por supuesto, como todos los inicios de la semana
laboral, casi sin pescadores comerciales; lo que si hubo y mucho, es la basura
antropogénica (las bolsas y los botes más parecían gaviotas y en ocasiones,
hasta boyas de chinchorros ya que con la corriente, se alineaban), que me hizo
perder mucho tiempo ya que de forma constante, había que limpiar los señuelos
Storm. También había muchos delfines y hasta lobos marinos (su presencia dentro
de la bahía es un claro indicio de que afuera, hay pocos peces), por lo que la
pesca estuvo más bien floja; sin embargo y con la benevolencia del Señor que me
sigue consintiendo (a pesar de lo que digan mis detractores), pude capturar
sierras (serán una delicia para mis vecinos en el ejido), bichis, peces
lagartija y cochis, animales que sirvieron para que mis viejos huesos y
músculos, entraran en calor.
viernes, 26 de enero de 2018
26.01.18 Aunque con un frío inclemente (en el ejido estuvimos a 6°C; la superficie
del agua en Topo estaba a 16°C), hoy realicé una mini jornada (7:15 a 9:45h),
otra vez en la embarcación Mi Última porque sentí que el aluminio de la Piñitas
iba a incrementar la sensación gélida y que como a todos los viejos, me genera
una torpeza la cual puede ser potencial causa de accidentes. La marea estaba
más enérgica y cuando se generalizó la bajada, los pescadores comerciales
estaban utilizando sus chinchorros sobre las orillas rocosas, situación que me
impidió hacer mi acostumbrada rutina y en su lugar (tenía un encargo de
sierras), me fui a los bajos arenosos; no encontré ningún animal del compromiso
pero en cambio y al igual que ayer, volví a capturar pargos sarteneros que también
regresé al agua sin mayores daños. Hoy aparecieron manchas de algas verdes que
supongo (deseo equivocarme), van a incrementarse en los próximos días a medida
que se aproxime la luna llena; por lo tanto, estoy previendo que habrá un
receso de al menos 2 días para regresar a la “querencia”.
jueves, 25 de enero de 2018
25.01.18 Una mini jornada (7:15 a 9:45h), muy nebulosa y en la embarcación Mi
Última (no me atreví a usar la lanchita de aluminio ya que sentí que en ella,
iba a estar muy vulnerable al tráfico de los pescadores comerciales), con el
agua y el ambiente sumamente frío; para cuando se generalizó la claridad del
sol y amainó un poco la fuerza de la corriente de la salida del agua, los
pargos sarteneros (del orden de los 32cm, algunos de ellos con evidente aspecto
“choncho” por la grasa que han acumulado alrededor de sus vísceras; todos los
regresé al agua pues tengo suficientes en el congelador), hicieron acto de
presencia (antes había sacado puros bichis, cochis y peces lagartija). Otra vez,
los pescadores comerciales y con camarón vivo, estaban atareados sacando muchos
animalitos (espero que los aprovechen) y de nueva cuenta, había muy poca basura
antropogénica en la masa de agua.
miércoles, 24 de enero de 2018
24.01.18 Después de los “ingratos” vientos de días pasados, hoy por fin pude
encontrar un rato de calma y realicé una mini jornada (6:30 a 8:30h), en la
embarcación Piñitas; hacía un frío atroz (en el ejido estaba a 7°C; el agua
superficial en la bahía a 17°C), la marea “muerta” (extrañamente y tal vez por
los vientos de días previos, no había basura antropogénica en el agua), pero
aún así los señuelos Bomber se dieron a la tarea de atrapar peces entre los que
estuvo un coconaco de 38cm que resultó bastante peleonero y que inclusive, se “negaba”
con un serie de movimientos continuos, a posar para la GoPro. Me encontré con
varios pescadores comerciales que por las condiciones de la marea, no estaban trabajando
el chinchorro y prefirieron pescar de fondo con camarón vivo por lo que
prácticamente, estaban “matando” cochis, pargos, coconacos (la mayoría de
tamaño pequeño), que fueron las especies que alcancé a visualizar en sus
piolas.
sábado, 20 de enero de 2018
20.01.18 Con mi hermano Francisco, hoy por la mañana (de 7:15 a 10:15h) y en la
embarcación Mi Última, fuimos a “despedirnos” de las sierras (sacamos 6, además
de muchos bichis), ya que en los próximos días y a partir del domingo, se
pronostica que entrará un frente frío que nos mantendrá alejados del
vicio-pasión-afición; de hecho, ya se visualiza el cambio de temperatura pues en
la superficie, el agua se mantuvo en los 18°C. También observamos que varios
barcos camaroneros arribaban al puerto para guarecerse del mal tiempo que se
avecina y de forma muy reprobable, algunos de ellos arrojaban por la borda la
fauna de acompañamiento (muchos, muchos toros), que seguramente no podrán
comercializar y que flotaban formando un escenario contrastante (además del
sentimiento de coraje e impotencia), con las gratas “postales” que se pueden
admirar en este cuerpo de agua.
viernes, 19 de enero de 2018
19.01.18 Otra muy “friolenta” mini jornada (7:15 a 9:45h), donde la gran variedad
y cantidad de peces se conjuntaron para hacerme entrar en calor; de primera
intención y recién había ingresado al agua, me topé con un cardumen de
barracudas que muy pronto me dieron la “bienvenida” ya que una de ellas y por
lo torpeza que genera lo gélido del ambiente, me mordió por lo que “puse mar de
por medio” y me alejé de ellas (todas fueron devueltas al agua sin mayores
daños). Luego encontré un nicho marino donde había muchos bichis, menos toros y
pocas sierras (siempre alcancé a capturar 7 animales que mañana sábado serán el
platillo principal en la comida de mis vecinos ejidales); también se prendieron
cochis, cabrillas areneras y peces lagartija por lo que fue una de esas mañanas
caracterizadas por la variedad ictiológica.
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