miércoles, 4 de diciembre de 2024

04.12.24 Me programé para que esta “mañanera” fuera el motivo para abrir la bitácora del mes pero me encontré que en Topo hacía mucho viento y además, el ambiente estaba muy frío; por lo tanto, me decidí por fraternizar con la familia de mapaches que tienen su guarida en lanchas viejas y semi abandonadas. El caso es que si no iba poder ir a navegar, al menos quería seguir con mis lecciones de “pesca de altura” pero no contaba que estos "simpáticos" animalitos son muy listos y mientras yo les tomaba fotos a unos, otros se fueron y se aprovecharon del pan que iba a utilizar como carnada. Ni modo, fueron más astutos.




sábado, 30 de noviembre de 2024

30.11.24 Jornada sabatina realizada para cerrar bitácora del mes, ejecutada en 2 tiempos: de 6 a 7h, seguí practicando la “pesca de altura” (de arriba del muelle, para cuando fallen definitivamente mis fuerzas), lapso de tiempo durante el cual se prendieron en el pan de caja que usé como cebo, cochis, bagres y ahora también hubo cabrillas; de 7 a 8h y una vez que llegó el tractorista, puse a la Piñitas en el agua y los peces también aceptaron de buena gana los señuelos que utilicé ya que se interesaron por ellos los cochis, pargos y roncachos. En definitiva y gracias al Señor, fue una excelente “mañanera” sabatina ya que me estoy sintiendo muy cómodo, adaptándome a la “nueva realidad” que genera la edad



miércoles, 27 de noviembre de 2024

27.11.24 Hoy fui al Farallón con mi querido y viejo amigo Roberto Miller y su hijo, en una jornada por demás placentera ya que hubo muchos piques de sierras, peces que nos quitaron uno de los señuelos Rapala 40 mas exitosos; también hubo muchos barriletes, algunos de más de 6kg, cuyo cordeleo fue más que entretenido para mi par de invitados. Luego que nos salimos del cerro, avistamos caguamas, dorados, marlines brincando y otros aboyados a los que “pastoreamos” sin éxito ya que no se interesaron por los señuelos que les ofrecimos. Para variar, los Abe’s que siguen en Manzanillo, lograron atrapar un pez vela (fue liberado) y otro marlín azul, cordelado enteramente por el Abe nieto.



lunes, 25 de noviembre de 2024

25.11.24 Un “san lunes” en el que ante las fuertes ráfagas de viento, la marea inmóvil y el dolor de mis vetustas articulaciones, no me sentí con ánimo para poner a la Piñitas en el agua por lo que aproveché para iniciarme en la última etapa del aficionado a esta pasión y que es “pescar de altura” o sea, del muelle; para ello utilicé pan como carnada y la verdad es que me sorprendió lo efectivo que resultó el cebo ya que se prendieron cochis y bagres de buen tamaño que hicieron chirriar los carretitos, aunque nada que se le aproxime a las buenas piezas que sacaron el día de ayer domingo y en Manzanillo, Colima, los Abe’s hijo y nieto que por lo visto, también son consentidos del Señor.



viernes, 22 de noviembre de 2024

22.11.24 Fresca (la superficie del agua a 20°C), acuosa (una persistente neblina que lo mojaba todo) y ventosa (NO de 12km/h con ráfagas de hasta 20km/h), mini jornada (6 a 7:30h), realizada frente a las instalaciones del náutico, en la que inclusive la marea no se movía en lo mas mínimo. Sin embargo, siendo consentido del Señor todo puede pasar y fue así que me encontré a los pargos sarteneros, cochis, cabrillas y roncachos que me dejaron bien “mordisqueado” el señuelo que tuvo la preferencia de la ictiofauna.



viernes, 15 de noviembre de 2024

15.11.24 Inolvidable jornada por los alrededores del Farallón y en compañía del Abe hijo, en la que además de la gran cantidad de piques que tuvimos (“n” barriletes, 12 bonitas y 3 sierras), experimentamos un evento inusual (golpee las coletas y las propelas de los motores contra las rocas), generado por la densa neblina que había en el momento del percance; sin embargo y gracias a que somos consentidos del Señor, el problema no pasó a mayores ya que pudimos volver sanos y salvos (aunque algo asustados), a las instalaciones del náutico.




martes, 12 de noviembre de 2024

12.11.24 Una muy breve pero intensa mini jornada (6:15 a 7:15h), mañanera en la que me acompañó el Abe hijo que gravó la rutina que realizo para poner la Piñitas en el agua, ya que pretendo tener evidencia para la posteridad, de un evaluador externo con relación a mi septuagésimo quinta capacidad para lidiar con demandantes eventos físicos y mentales, como son los adecuados movimientos del cuerpo y su secuencia específica en esta ardua tarea. De manera colateral y todo frente al náutico, en este corto lapso de tiempo se prendieron 3 pargos, un coconaco y un cochi, los cuales fueron regresados a su hábitat sin daños mayores gracia a los anzuelos en línea.