09.11.24 Ante la nada remota posibilidad de que por razones de índole climatológica, no se pueda salir a navegar durante la próxima semana (aparenta que el mal tiempo termine hasta el sábado 16), decidí realizar hoy una mini jornada mañanera (6 a 8h), en la cual se me prendieron alrededor de 15 cochis, algunos con complejo de coconaco ya que tendían a adherirse a las piedras (extrañamente, no hubo ninguna otra especie), los cuales me hicieron entrar en calor (la superficie del agua estuvo a 23°C) y me ayudaron a soportar el noroeste que incrementaba la sensación gélida que tanto nos afecta a los viejóvenes.
sábado, 9 de noviembre de 2024
miércoles, 6 de noviembre de 2024
06.11.24 Excelente jornada que los 2 Abe’s realizamos por los alrededores del Farallón, en la que el Señor nos permitió experimentar piques de más de 12 marlines (uno hasta lo tuvimos prendido por más de 5min), de muchos barriletes y de un dorado macho de muy buen tamaño que obviamente, lo trajimos para consumirlo en las próximas fiestas; esto sin menoscabo de las visualizaciones de acrobáticas piruetas de mantas, de delfines y hasta de una familia de cachalotes.
viernes, 1 de noviembre de 2024
01.11.24 Brillante inicio (una mini jornada “mañanera de 7 a 8:30h), de la bitácora del mes que estadísticamente ha sido de los mejores del año; en esta ocasión me dirigí hacia San Carlos donde gracias a la benevolencia del Señor, me “esperaban” muchos, muchos cochis, unos buenos roncachos y también coconacos (uno de ellos bastante “peleonero” y astuto ya que al menos 2 veces se pegó a las abundantes piedras del fondo marino), que me traje para mis vecinos ya que el que les llevé antier les estimuló el gusto por esta especie.
miércoles, 30 de octubre de 2024
30.10.24 Fui a Topo con la finalidad de cerrar la bitácora del mes y durante la mini jornada (6 a 7h; me salí pronto pues había mucho tráfico de embarcaciones motivado por evento estudiantil en kayaks) y frente a las instalaciones del náutico, rápidamente se prendieron (gracias a la benevolencia del Señor para con este septuagecimoquintogenario; nueva palabra agregada al diccionario de la PC), roncachos, cochis y un buen coconaco de 46cm que me traje para regalarlo a mis vecinos en el ejido.
sábado, 26 de octubre de 2024
26.10.24 Con el Abe hijo (y el Señor, por supuesto), realizamos una maxi jornada (9h de navegación), por los alrededores del Farallón; el mar tal como lo pronosticó el internet y la pesca, muy fatigante pues los barriletes no daban cuartel ya que se prendían con todo tipo de señuelo. Al décimo animal que sacamos (y regresamos), nos salimos para encontrar agua más limpia y ahí tuvimos 8 piques de picudos (valga la redundancia), aunque ninguno de ellos se quedó enganchado pero hizo que la adrenalina estuviera constantemente a flor de piel y por lo tanto, no hubo tiempos de enfado, además de que los delfines, las ballenas piloto, las caguamas y las mantas, nos entretuvieron con su espectáculo.
miércoles, 23 de octubre de 2024
23.10.24 Mini jornada “mañanera” (6 a 8h), en la que creo, los cochis “abusaron” de mí ya que temprano, drenaron de manera significativa mis vetustas fuerzas; aunque traté de minimizar la frecuencia de los piques de estos peces poniendo en el agua señuelos grandes (Bomber de 18cm y un Rápala articulado de 15cm), la estratagema no surtió efecto y siguieron embistiendo con frenesí. Lo bueno y gracias a la benevolencia del Señor es que de vez en cuando, se prendían coconacos (especie que comparte el mismo nicho con los cochis), que pusieron la nota “alegre” a mi afición-pasión-vicio.
sábado, 19 de octubre de 2024
19.10.24 Mini jornada (6:30 a 8h), de transición climática (la superficie del agua a 29°C y un aire fuerte y fresco, muy agradable para las personas pero muy molesto para la navegación), en la que hubo piques constantes principalmente de cochis (al décimo séptimo pez tuve que “rendirme” por cansancio ante sus insistentes embistes; pienso que hubiera sido una muy buena ocasión para alguien que se iniciara en la pesca se quedara "enganchado" en esta afición-pasión-vicio), aunque esporádicamente y gracias a la benevolencia del Señor, también salían robalos y coconacos.






