15.08.22 Una mañanera fallida de “san lunes” ya que nada salió como estaba planeado pues iba a cambiar el aceite de los motores DF140A y muy confiado, me llevé los 12L del líquido pero olvidé los filtros; luego quise revisar las bujías pero no llevaba la llave adecuada; finalmente y para mitigar la muina, puse a la Piñitas en el agua y aunque inmediatamente se me prendió un bichi, tuve que regresarme rápido por un amenazante “torito” (fenómeno meteorológico que de improviso, azota con mucho aire, abundante precipitación, relámpagos y truenos) y que efectivamente impactó a las instalaciones del náutico aunque gracias al Señor, sin generar daños mayores.
lunes, 15 de agosto de 2022
miércoles, 10 de agosto de 2022
10a.08.22 Este mismo día pero en otro escenario (Los Barriles, BCS), Abe hijo y Abe nieto salieron de pesca y también contaron con la magnificente compañía del Señor ya que me dicen capearon un terrible temporal (torito), que los zangoloteó y bañó completamente y a pesar de ello, se dieron el tiempo y el gusto de atrapar entre otras piezas, un magnífico dorado y un enorme peto (wahoo para los anglofílicos), jornada que quedará grabada para siempre en la conciencia del Abe nieto que fue quién los cordeló la mayor parte del tiempo ya que me dicen, hasta un gancho les quebró el dorado en la azarosa pelea.
10.08.22 Después de visualizar el pronóstico para los alrededores del Farallón, decidí (con Alejandro, Neto y Arnaldo), hacer una jornada (7:15 a 1:30h), por la piedra, con tan buena suerte (gracias a la benevolencia del Señor) y a pesar de los reportes adversos de que se habían retirado los dorados y en general la buena pesca, los volvimos a encontrar y para soslayo de los integrantes de la tripulación que no ocultaban su gozo, en al menos 3 ocasiones se nos prendieron 3 animales al mismo tiempo; además, disfrutamos del espectáculo que nos brindaron los gavilanes (mantarayas), haciendo sus piruetas sobre el agua y otra vez encontramos a las caguamas en el ancestral ritual de la reproducción.
lunes, 8 de agosto de 2022
08.08.22 Un “san lunes” mañanero (6:15 a 8:15h), con un insoportable calor (32°C en el agua), gran cantidad de basura antropogénica, impenetrable turbidez y abundancia de jejenes y mosquitos; pero todo ello no fue suficiente para que me arredrara y aunque la mayoría de las capturas fueron cochis, bichis y roncachos, las recientes lluvias han hecho que el monte de xerófitas que cubre los cerros de la bahía, estén en una etapa de floración y el aroma que se respira en los alrededores, es de una fragancia indescriptible ya que solo el Señor es capaz de elaborar.
viernes, 5 de agosto de 2022
05.08.22 Ante los buenos resultados logrados ayer y a pesar del cansancio de mis vetustos huesos y músculos, volví a los mismos sitios para otra jornada “mañanera” (6:15 a 8:30h), notando importantes cambios en la turbiedad del agua generada por los escurrimientos de las recientes lluvias y por las altas temperaturas de la superficie del agua (32°C); sin embargo y tal como me tiene acostumbrado el Señor, encontré ahora los coconacos y de nueva cuenta las corvinas. Desafortunadamente, los cochis y los bichis fueron los que más se interesaron por los señuelos y por consiguiente, los responsables del incremento mayúsculo del agradable cansancio con que terminé por satisfacer mi gusto en esta actividad.
jueves, 4 de agosto de 2022
04.08.22 Como hacía varios días que no utilizaba a la embarcación Piñitas, hoy realicé una jornada mañanera (6:15 a 8:30h), pensando que iba a estar “renuente” a colaborar con mi acendrada pasión-afición-vicio, pero con la infinita benevolencia del Señor, fue todo lo contrario ya que desde antes que se generalizara la claridad del día, me encontré los pargos (todos fueron regresados indemnes ya que el congelador familiar está lleno de dorados, bonitas y petos) y también a las “señoras” corvinas, mismas que las traje, para de mis vecinos en el ejido.
lunes, 1 de agosto de 2022
01.08.22 Para abrir la bitácora del mes, “invité” al Señor para dar una vuelta en los alrededores del Farallón y aunque la pesca estuvo un poco floja, encontré las bonitas (para beneplácito de mis vecinos en el ejido) y además liberé 2 hembras de dorado y un pez vela juvenil; el mar estaba poco estable ya que había olas del sur y viento del norte pero nada que pudiera poner en riesgo la jornada y por supuesto, siempre me sentí seguro con mi inigualable “compañero” de navegación.






